jueves, 16 de junio de 2011

Caballera y no caballero
Todo se ve mejor desde otra perspectiva.
Un payaso. Un hombre vestido de payaso.
Hace equilibrios en el último resquicio en el que su pie se puede sostener. Lleva todas las vestimentas para la ocasión.
No lo he mencionado. Se encuentra en aquella estrecha viga. No recuerdan mal. Aquella del octavo piso, aquella viga que observábamos de pequeños mientras jugábamos en el parque. Nos imaginábamos aviones aterrizando. Inventábamos diminutos aviones que necesitasen una pista como aquella. Imaginábamos divertidos duendes sentados con las piernas colgando mientras observaban el mundo. Imaginábamos el magnífico columpio que se podría construir allí arriba.

Pero ahora se encuentra aquel payaso.
Me mira. Me sonríe. Quizás sea una sonrisa triste. Quizás desde esa perspectiva no observo el maquillaje que hace formarse en su rostro aquella agria sonrisa.
Ni los equilibrios que aquella persona está haciendo, no por divertir a miles de niños sino para evitar caer al vacío con unos enormes zapatos. Rojos. Son rojos. Hace que la gente se ría más. Más de él. Morir con unos zapatos como aquellos es algo que le da fuerzas para resistir allí arriba. Bueno, eso lo inventé yo.

Sopla una brisa que hace que se tambalee. Aquí casi ni se aprecia, pero parece ser que arriba, se nota, y no poco.

De repente suena el móvil. Le da la risa, o eso creo.

Una mano sale de la nada. No veo quién es, sólo sé que tras un inquietante parpadeo veo cómo la viga sigue ahí. Como siempre. Desierta.
Desde aquella perspectiva puedo volver a inventarme pistas de aterrizaje. Desde aquella  perspectiva, todo se ve mejor.

Marta García Nevares

miércoles, 15 de junio de 2011

Together
Etapas. Buenas o malas, etapas.

La vida empieza y acaba cada día. Eres tú el que decide cuándo irse a dormir. Pero las doce de la noche, quieras o no, hace que esa vida termine.
No respiro.
Me cuesta respirar.
Pero por la mañana has de despertar de nuevo, pues una nueva vida empieza. ¡Respira!
Todo va a ir bien oyen mis oídos.
Sin embargo mis otros cuatro , por decir un número, sentidos, oyen silencio y poco más.

Kilómetros y más kilómetros.
Sé valiente. Pregúntate qué tienes. Observa todo lo que has perdido por el camino. Ya, es mucho.

Una lesión. Un examen. Una familia. Una hoguera. Un futuro.

O luchas, o abandonas. Tú eliges. Yo... yo ya elegí. Tengo una recuperación. Un aprobado. Un amor. Una amistad. Una unión.
Yo, ya elegí.

MARTA GARCÍA NEVARES

lunes, 13 de junio de 2011

Me cuesta despertarme

Cada vez creo más en la existencia de ese hombre, mujer, ser, que está en algún lugar recóndito del mundo.
Me imagino  un pequeño despacho construido por cuatro paredes, un viejo escritorio al fondo, una oculta lámpara y un inacabable vaso de café humeante. Nada consigue parar su mecánico traqueteo de teclas. Tiene un Mac. Escribe la vida de todo ser humano que habita en el mundo. Conoce, inventa, recrea la vida de la gente. Peculiarmente lo hace años antes de que esa persona haya nacido.
Cada vez pienso más en su existencia.

Da la risa pensar que puede estar toda nuestra vida escrita ya.
Da la risa pensar que alguien sabe ya lo que te va a ocurrir.
Da la risa saber que le da la risa al saber a lo que conllevará tu errónea decisión.

Ayer le llamé.
No me lo cogió.

Marta García Nevares

lunes, 6 de junio de 2011

Órdago a la grande prima
Impulsos que nos hacen hacer cosas. Impulsos que nos impiden hacer otras.
El paso del tiempo hace que te des cuenta de que en realidad desde el primer momento has sabido lo que querías.
Si eres la persona más afortunada del mundo comprenderás que sólo tienes que colocar una gran sonrisa y caminar por el mundo como si no hubiese mañana.

No importa dónde estés. En cualquier lugar en el que te encuentres serás tú.

Nunca olvidarás a las personas que entorpecieron tus pasos al caminar. Porque gracias a esas zancadillas te das cuenta de todas aquellas otras que se pusieron para que tu caída fuera indolora.

Cada día que pasa me doy cuenta de la madurez de la que se rodea mi cuerpo. Cada día me doy cuenta de lo complicado que es vivir en este mundo. Cada día siento más lejos el éxito. Sin embargo esa madurez es la que hace que me dé cuenta que es esa lucha contra la complejidad el éxito que en verdad estoy buscando.

Mil y una veces he entendido que la felicidad se podría encontrar en una sola cosa, en una sola persona.

La imaginación es creada por los niños para inventarse mundos en los que poder jugar.
Mi imaginación crea por sí sola un mundo en el que poder vivir felizmente. Y los tuyos y los mios también.

Marta García Nevares

jueves, 2 de junio de 2011

PREGUNTAS

Solía jugar con mi padre a preguntarnos qué seríamos de mayores. Él tenía sus veintiocho años ya y yo mis ocho. Me gustaba, me hacía gracia. Era un vínculo gracioso.
Hoy, han pasado ya muchos años. Es cierto, aún me lo pregunto. ¿Qué quieres ser de mayor? De mayor… de mayor quiero ser feliz. (Tú lo dijiste a tus dieciocho años. Una ridícula redacción que mandó el de literatura te hizo cuestionarte tu futuro. Aún no lo he olvidado. Y creo que será mi respuesta  en cualquier lugar, en cualquier momento.)

Porque hay preguntas a las que no has de responder. Hay preguntas que no se pueden contestar. Hay preguntas que se responden solas. Hay preguntas que se olvidan con descorteses besos con los que quitar esa duda. Hay preguntas que sólo el corazón responde. A esta te diré: También hoy.

Marta García Nevares