Primera consulta
- Era una especie de espejo. Ahí lo vi la primera vez. Reflejaba una cama. Era bastante grande. Parecían existir dos figuras, pero no sé por qué sólo veía una.
Tenía una cálida sonrisa. Sus palabras me tranquilizaban como si de una melodía se tratasen.
Te prometo que quería cerrar los ojos y no ver todo aquello.
Mi cerebro me repetía una y otra vez que debía dormirme. Su aroma no lo permitía. Y mis párpados ni siquiera una vez parpadearon del cansancio de la noche.
Es como que mi mente se perdió. Pero algo ocurrió que todo se volvió borroso. Y dos segundos después el espejo reflejaba mi rostro, sólo mi rostro.
Parecerá una locura pero cada día desde hace, si no recuerdo mal, más de un año ya, he recordado aquél hallazgo en aquel espejo.
- Se acabó el tiempo.
- ¿Estoy loca entonces doctor?
- Puede que un mes de internamiento ayude.
- Trato.
Marta García Nevares