martes, 28 de agosto de 2012



Little Talks

No pierdo esa esperanza de volver, de mirar los espacios, de ese choque de manos tras una asistencia;
La esperanza de una anunciada reconciliación con una antigua amistad;
La de sonreír por la calle a ese primer amor desde la distancia diciéndonos con la mirada lo felices que somos, lo que nos alegramos el uno por el otro;
La de acabar en ese otro mundo con las manos entrelazadas mientras caminamos.


Las esperanzas nunca se irán, lo sé.
Cuándo dejarán de ser esperanzas es lo que me pregunto, es lo que no sé aún.


Ay! Lof…iu.


Marta García Nevares