Pequeñas escapadas
A veces la soledad te rodea con millones de brazos invisibles. Algunos visibles.
Te haces preguntas sobre la existencia o no de personas a tu alrededor. ¿Ves a alguien? Yo no.
Restos de coca-cola en un antiguo vaso hacen que vea que tendré que fregar el vaso, que la vida, misteriosamente, continúa pequeña.
Marta García Nevares (24/04/2011)
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