Granada
Huelo desde aquí mismo las luces de colores. Ese
hipnotizador parpadeo que hace que permanezcas observando el pasar de los
segundos y sus respectivos minutos. Te invitan a bailar. A bailar de la mano de
la hipocresía, de la mano de un mundo perfecto que no existe. Ese mundo sin
lucha, sin dolor, sin sonrisas ni imperfecciones, ese mundo que simplemente no
existe.
Pero no quiero bailar.
Ya no quiero bailar.
Ni siquiera son refugio esas palabras, esas lágrimas que
tratan de apartar cualquier tutú.
Yo prefiero que me mates tú a bailar.
(Gracias 2012, pero
aún no quiero bailar)
Marta García Nevares
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