lunes, 31 de diciembre de 2012



Granada


Huelo desde aquí mismo las luces de colores. Ese hipnotizador parpadeo que hace que permanezcas observando el pasar de los segundos y sus respectivos minutos. Te invitan a bailar. A bailar de la mano de la hipocresía, de la mano de un mundo perfecto que no existe. Ese mundo sin lucha, sin dolor, sin sonrisas ni imperfecciones, ese mundo que simplemente no existe.

Pero no quiero bailar.

Ya no quiero bailar.

Ni siquiera son refugio esas palabras, esas lágrimas que tratan de apartar cualquier tutú.



Yo prefiero que me mates tú a bailar.



(Gracias 2012, pero aún no quiero bailar)

Marta García Nevares

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